La importancia de la piedra como materia prima

La piedra fue una materia prima importante a lo largo de la prehistoria en la región Pampeana. Para los pobladores de la microrregión, esta materia prima fue insustituible en innumerables actividades cotidianas: utilizaron filos para cortar carne y vegetales, para raspar cueros, para alisar, pulir y decorar las vasijas de cerámica, para fabricar armas. Dado que en el humedal del río Salado no hay rocas disponibles, para obtener este recurso los antiguos pobladores se movieron hacia las canteras. Prefirieron ir, por ejemplo,  hasta las sierras de Tandilia que se extienden desde la actual ciudad de Olavarría hasta la costa Atlántica. Seleccionaban distintas variedades de rocas para tallar pero  preferían las cuarcitas y las ftanitas entre otras; para moler o pulir emplearon las diabasas y como colorantes utilizaron pigmentos. Además traían rocas desde distancias mayores algunas de ellas sabemos que proceden de sierra de la Ventana y otras son de origen desconocido. Se movieron hacia la costa Atlántica desde San Clemente hacia el sur donde recolectaron y trasladaron rodados. Seguramente el acceso a las canteras era posible dentro de redes sociales construidas con otros grupos pampeanos que vivían más cerca de las sierras.

Las investigaciones señalan que cuidaron la roca ya que conocían la dificultad para transportarla desde largas distancias y además porque  los grupos permanecían asentados dentro del área por períodos prolongados. Para resolver estas dificultades planificaron diferentes estrategias, como por ejemplo el traslado de  núcleos de tamaño pequeño y seguramente acarrearon artefactos  cuya elaboración comenzaron en las canteras. En tanto para que la roca se pudiera aprovechar más ampliamente usaron al máximo los filos disponibles, hicieron artefactos para múltiples usos lo que incrementa

las partes activas de los filos para diferentes necesidades y utilizaron la talla bipolar. En el mismo sentido son indicadores de mantenimiento el reciclado y la reutilización de los artefactos, así como la rotura intencional de algunos de ellos. En síntesis,  la cantidad y el tamaño de roca recuperada es consistente con lo descripto anteriormente. También confeccionaron una amplia variedad de artefactos por talla o por picado, abrasión y pulido tanto para uso doméstico como para armas. Por ejemplo, cuchillos, raspadores, raederas, perforadores, morteros, manos de moler, puntas de proyectil y bolas de boleadora. Otras rocas, materias primas exóticas, se trasladaban como objetos terminados a lo largo de más de 500 km mostrando la existencia de extensas redes sociales con grupos del oeste, noroeste y norte del río Salado. Como es el caso de Crysocolla,  piezas circulares de amazonita, serpentina, hojuelas de muscovita de las que no conocemos certeramente su procedencia. Esto último permite dar cuenta de otro papel que tuvieron las rocas en el río Salado como es el formar parte de redes de intercambio con otros grupos lejanos.