Estrategias de caza

A partir del análisis de los materiales hallados en los sitios arqueológicos de los humedales del Salado, se pudo interpretar diferentes tipos de estrategias de caza. Estas fueron variadas e incluyeron armas como las lanzas, la boleadora y el arco y la flecha.

Por ejemplo, se han hallado puntas de proyectil (cabezales líticos triangulares pequeños) que habrían estado enmangadas a un astil para formar parte de una flecha. Los cabezales de mayor tamaño pudieron haber formado parte de lanzas arrojadas a mano. Las bolas de boleadoras eran artefactos fabricados mediante el picado de la piedra (golpeándola repetidamente con otra roca), la abrasión (frotándola con una roca abrasiva) y el pulido (para lo que se utilizan materiales abrasivos finos). Estos instrumentos requerían una gran inversión de trabajo para su confección. Al igual que las puntas de proyectil, las bolas formaban parte de artefactos compuestos -las boleadoras-: como mínimo se necesitaba una cuerda que se realizaba con tientos de cuero trenzado y se sujetaba al surco de las bolas, otras veces la roca se envolvía en una bolsa de cuero y la cuerda se ataba a esta bolsa. En general las bolas de boleadora se encuentran en superficie por lo que es difícil conocer su cronología. En algunos casos han sido encontradas en estratigrafía lo que permitió saber que fueron fabricadas desde el Holoceno temprano, hace unos 10.000 años aproximadamente.

Para la captura de peces (bagres, chanchitas, tarariras, entre otros), pudieron utilizarse redes de pesca. La evidencia de fabricación de redes esta conformada por la presencia de posibles pesos de redes fabricados en cerámica.

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Con el fin de entender mejor estas estrategias de aprovechamiento de animales, se desarrollaron una serie de experimentos que permitieron evaluar la eficacia de los artefactos en la captura y el procesamiento de la fauna. Específicamente, se llevó a cabo la caza de un coipo en las cercanías de la localidad de Las Flores (provincia de Buenos Aires) y el procesamiento de tres coipos con ayuda de cazadores experimentados de la misma localidad. Estas experiencias nos brindaron información muy rica sobre los tiempos de caza y procesamiento, el rinde de las presas, la utilidad de los distintos artefactos de piedra y la importancia de la habilidad del cazador y/o operador.