El Tiempo y el espacio... o acerca del tiempo en que los antiguos pobladores llegaron a la microrregión

La investigación arqueológica busca entender cómo vivían las personas en el pasado, por qué adoptaron determinados patrones de comportamiento y de qué manera fueron cambiando sus modos de vida a lo largo del tiempo. No obstante, un problema con el que nos encontramos refiere a la posibilidad de dar cuenta del cambio en escalas de tiempo reducidas. El conocimiento arqueológico organiza un saber anónimo y colectivo, un saber que se enraíza en el cuerpo.

La cultura material se inscribe en el dinamismo que entrelaza la relación individuo/sociedad puesto que un objeto remite tanto al individuo que lo creó, lo utilizó, lo decoró, etcétera, como al contexto social e histórico en el que tuvo sentido. La información generada en la microrregión del río Salado refiere a la forma de vida de grupos cazadores recolectores y pescadores que habitaron la zona en una escala temporal que se extiende desde 2300 a 400 años antes del presente. Se trata de un período de 1900 años en el que no es posible distinguir eventos con una resolución temporal menor. Esto no significa que los antiguos habitantes de esta región se mantuvieron de igual forma durante este amplio periodo sino que desde la Arqueología aún no contamos con las herramientas para dar cuenta de la dinámica de la vida cotidiana y de los procesos de cambio involucrados en ésta. En contraste, hemos podido conocer aspectos generales, asociados con procesos de poblamiento, cambios a largo plazo y la organización de un estilo de vida que se sostuvo a lo largo de 1900 años.

Conocer cómo otras sociedades organizaron la vida en el mismo territorio sirve para volver la mirada a uno mismo, más amplia y detenidamente, ejercicio que puede ayudarnos a comprender un poco más los “cómo” y “por qué” de la forma de vida actual.